Luego de 16 años de uso, y miles de horas bajo el firmamento, le llegó la hora de una limpieza interna a mi telescopio Celestron C8. Este artículo describe el proceso seguido.
Mi venerable C8 tenía una capa de color blanco lechoso en la parte interior del lente frontal (también llamado plato corrector). No es claro en qué consistía dicha capa, si era un hongo, o, como dice un sitio web, residuos de recubrimiento óptico degradado.
Desde hace un par de años tenía la impresión de que esa suciedad estaba afectando la calidad óptica de mi telescopio, y tal vez degradando los resultados para astrofotografía. Por eso finalmente tomé la decisión de limpiarlo. El lente ya había sido limpiado externamente en una o dos ocasiones, sin desarmarlo. Pero era claro que sin una limpieza interna, no era suficiente.
Lo que sigue abajo es el resultado de una investigación de fuentes de internet, sobre el proceso de limpieza. Contrario a lo que se podría pensar, esta operación de limpieza interna se hace con alguna frecuencia, y no es tan extraordinaria, ni descabellada.

MATERIALES
1. Alcohol isopropílico puro, 1 litro, Botica Internacional (San José centro, costado Oeste del Banco Nacional).
2. Agua destilada o desionizada, 2 litros (Walmart).
3. Una bolsa de algodón químicamente puro (Walmart).
4. Guantes de látex (cualquier farmacia).
5. 2 botellas dispensadoras de salsa. Deben ser de plástico flexible, que se puedan estripar (Walmart).
6. Un plato profundo.
7. Una brocha lo más suave posible. Por suerte tenía una brocha de pelo de camello.
8. Sitios de internet de los E.U.A. recomiendan una gota de limpiador de vidrio Windex azul, para romper la tensión superficial de la solución líquida de limpieza. En mi caso, no lo pude conseguir, de modo que prescindí de este material.
PROCEDIMIENTO
1. Buscar un área de trabajo bien iluminada, como una cochera con luz natural.
2. Lavar las 2 botellas dispensadoras, así como todos los recipientes a usarse.
3. Para la solución de lavado, mezclar 60% de alcohol ispropílico con 40% de agua destilada.
4. En una botella poner la solución líquida indicada en el punto anterior, y en la otra botella poner agua destilada.
5. Sostener el tubo óptico del C8 en su montura, de modo que quede ligeramente viendo hacia arriba. Esta inclinación es para evitar que se caigan piezas del telescopio conforme se aflojan.
6. Desatornillar el anillo plástico que sostiene el lente frontal del telescopio. Observe el nivel de tensión con el que están socados los tornillos, para tratar de volver a dicho punto. En mi caso, los tornillos estaba socados bastante suave, no hacían mucha presión sobre el lente. Marque la ubicación de cada tornillo, de modo que vuelva a colocar los tornillos en el mismo hueco en el que estaban.
7. Marque la posición exacta del lente frontal. Es crítico volver a colocar el lente en esa misma posición luego del lavado, porque en fábrica el lente es rotado hasta encontrar el punto de mejor calidad óptica. En mi caso, el lente tenía una marca con pilot, ubicado en dirección de un tornillo derecho, de modo que usé esa misma marca.
8. Observe la posición de las pequeñas láminas de corcho que se usan para sostener el lente en su posición radial. En mi caso eran 3 láminas, una de ellas con menor espesor. Marque su ubicación exacta, de modo que se vuelvan a colocar en la posición original.
9. Tome varias fotos para registrar cualquier detalle que pueda necesitar después.
10. Para retirar el lente del tubo, noté que el lente no iba a salir por si solo. El lente va sentado sobre un empaque de hule negro, y estaba adherido al empaque, probablemente como resultado de tanto tiempo de estar ahí. En este punto seguí una recomendación de un sitio web, en el que se aplica una bola de algodón empapada con la solución líquida, a lo largo del perímetro del lente, de modo que el alcohol se meta por capilaridad entre el empaque y el lente, y lo afloje. Luego inserté una tarjeta plástica delgada (como una tarjeta de crédito) a lo largo del perímetro del lente, para forzarlo un poco y hacer que finalmente se desprendiera del tubo. Voila. El lente no debe tocarse con las manos, sino que debe sostenerse de la pieza plástica del espejo secundario.
11. Si bien recomiendan manipular el lente con guantes de látex, noté que la falta de sensibilidad al tacto era un tanto peligrosa. Por esa razón decidí trabajar siempre sin guantes; la sensación de agarre es mucho mejor.
12. Haga una limpieza preliminar de las partículas de suciedad del lente con la brocha. Haga movimientos radiales hacia afuera, nunca haga movimientos circulares.
13. Haga una segunda limpieza preliminar, aplicando chorritos de la solución líquida de alcohol con agua, usando para ello la botella dispensadora de salsa. El chorrito ayuda a eliminar partículas gruesas. Deje que el lente se remoje en la solución líquida por unos cuantos minutos, para aflojar la suciedad.
14. Tenga listas unas 50 bolitas de algodón, de unos 3 centímetros de diámetro.
15. Para limpiar el lente, remoje una bolita de algodón con la solución líquida, y pase el algodón sobre el lente. Haga movimientos radiales hacia afuera, nunca haga movimientos circulares. No aplique presión sobre el lente, solo deje que la ligera compresión del algodón haga su trabajo de limpieza. Solo use una bolita de algodón por un recorrido de varios centímetros, y luego deséchelo. A medida que mueva el algodón, gire la bolita, de modo que exponga material limpio sobre el lente.
16. Luego de una pasada sobre la superficie del lente, observe los resultados, y repita si encuentra que el lente cada vez queda más limpio.
17. Para el enjuague final del lente, use la botella de agua destilada, y aplique chorritos sobre el lente. Deje secar. Si todo sale bien, verá que cuando las gotas de agua se sequen, no dejarán ningún residuo ni marca. Si lo desea, para acelerar el proceso, puede secar las gotas de agua usando la punta de una servilleta sin colores; la servilleta ni siquiera tiene que tocar el lente.
18. Vuelva a ensamblar el telescopío, dejando las partes en la posición exacta en que estaban originalmente.
RESULTADOS
Las fotos siguientes muestran los resultados del lavado. Sin duda el lente quedó mucho más limpio, aunque parece que luego de tanto uso no será posible que quede como nuevo.


COLIMACIÓN
Una vez reensamblado el telescopío, este debe ser recolimado. En un Schmidt-Cassegrain, esto se hace ajustando la inclinación del espejo secundario, a través de los 3 tornillos frontales.
Tuve que esperar 3 semanas a que el clima me permitiera evaluar la colimación del telescopio.
Para evaluar la colimación, se debe usar un ocular de unos 26 mm o más potencia. El ocular se coloca directo sobre el "rear cell" del tubo, es decir, sin espejo diagonal. Se debe usar una estrella brillante, y centrarla en el campo de visión. Si la estrella se coloca cerca de la periferia del campo, la deformación impedirá hacer la colimación correctamente. Desenfoque la estrella, de modo que quede un disco blanco con un agujero en el centro. El agujero debe ser de aproximadamente la mitad del diámetro del disco blanco.
La colimación consiste en hacer que el agujero central quede lo más centrado posible sobre el disco blanco. El ojo humano es extremadamente sensible a esta prueba, y permite observar desviaciones minúsculas.
En mi caso, al hacer la prueba noté que el agujero central estaba ligeramente corrido hacia las 10 horas. Sabiendo de antemano el efecto de cada uno de los 3 tornillos en función de su dirección de giro, me tomó aproximadamente una hora colimar el telescopío. Al final, los tornillos no se giraron más de 1/16 o 1/32 de vuelta para llegar al estado deseado.
Nótese que al desenfocar la estrella hacia ambos lados del punto focal, los patrones de anillos de difracción pueden ser ligeramente diferente, pero esto no es modificable con la colimación, porque el patrón solo es función de qué tan perfecta es la forma de los espejos del telescopio.