Al menos en mi telescopio resulta difícil ajustar finamente la inclinación del espejo secundario ya que la punta de los tornillos de colimación pegan directamente contra una superficie de metal. En otras palabras, se da un roce metal-metal y cuando se gira aunque sea una pequeña fracción algún tornillo de colimación el espejo secundario refleja otra cosa y si uno mira por el porta oculares en el momento que gira el tornillo levemente se ve como si se hubiese dado una vuelta entera al tornillo. Incluso hay ocasiones donde el movimiento del espejo no coincide para nada con el del tornillo que se esta ajustando. Al ver el mecanismo encontramos el primer problema antes mencionado. Roce de metal contra metal. Veamos las siguientes imágenes de la parte trasera de mi espejo secundario.
Se nota claramente un problema de corrosión que afecta el movimiento del secundario. Además se ve como hay diferentes marcas en el metal en diferentes posiciones para un mismo tornillo. Este es un indicador de que hay movimientos bruscos que se transforman en grandes brincos del espejo secundario durante el ajuste de su inclinación. Lo que pasa es que el roce de metal contra metal no es una buena idea en esta parte del telescopio.
La solución es muy simple pero requiere de un paso bastante riesgoso y que no a todos les gusta ejecutar. Hay que remover el espejo secundario e insertar una rueda de plástico para que los tornillos de colimación no rocen directamente con esa parte metálica del secundario.
Se debe cortar una rueda de plástico del mismo tamaño que la de metal que trae el telescopio y hacerle un agujero en el centro para que pase el tornillo central de la base del secundario. El plástico debe ser resistente para que los tronillos de colimación no lo destruyan. Se puede sacar la rueda de plástico de un galón vacio o también de un envase de yogurt o de los envases de jugo de naranja.
Luego se pone la rueda de plástico entre los tornillos de colimación y la rueda de metal de la base del secundario y listo.
Los resultados son excelentes. Ahora puedo ajustar con mucha precisión la inclinación del espejo secundario. Puedo girar los tornillos poco a poco y obtengo los movimientos deseados.
